Cuatro amigos y un fin de semana en el Benidorm de los años 60.

Notas del director


S iempre he pensado que lo importante en una película, es que la interpretación del director sea comprometida, de modo que su intención y su punto de vista queden claros para que logre comunicar. Y siempre he creído también, que el mejor proyecto es aquel que le permite al director desarrollar varias posibilidades de cara al rodaje; para a partir de ahí, encontrar el mejor camino y simplemente empezar a contar.

Y como también creo que los proyectos se definen a sí mismos cuando se hacen, he entendido que la intuición juega un papel muy importante. La oigo, y me hace funcionar aún mejor, más cercano a los personajes y a sus historias, mientras me divierto y entretengo contando con ellos mientras nos dejamos llevar.

BENIDORM MON AMOUR es una clara muestra de esa manera de ver y de hacer. Es una peli muy orgánica. Ha sido una peli muy divertida de rodar. Y ese era el objetivo. Disfrutar y hacer disfrutar a todos los que compartieron la aventura. Los actores han hecho una magnífica labor. Confiaron y se dejaron llevar.

Muchas veces, durante el rodaje, dejamos el guión a un lado, porque lo que surgía estaba por encima de lo que había y esa flexibilidad, ha enriquecido la película. Creo que una peli de comedia, de entretenimiento, debe empezar a generar ese camino desde donde se origina, en su rodaje. Nosotros lo hicimos. Y estoy seguro que el espectador, lo notará mientras disfruta de la peli.

SANTIAGO PUMAROLA - Director


Un desmadrado fin de semana que transcurre entre persecuciones, amistad, sexo e ingenuidad.